«

»

Jun 28

Imprimir esta Entrada

El arte de la subtitulación

El arte de la subtitulaciónEn la entrada de hoy, me gustaría abordar un tema delicado, en el que no todos los profesionales del sector de la traducción audiovisual parecen ponerse de acuerdo. Se trata del fenómeno del fansubbing, es decir, aquellos subtítulos de películas, series de TV, vídeos, etc., realizados por aficionados, que no necesariamente son traductores.

¿Por qué lo hacen? ¿Cuál es su finalidad? En principio, la de hacer llegar dicho material con unos subtítulos ya traducidos, listo para consumir por el público de la lengua meta, prácticamente al mismo tiempo que son emitidos en su país de origen.

Generalmente, hasta que un producto audiovisual es doblado y/ o subtitulado a otra lengua, pueden pasar aún unos cuantos meses. Es comprensible, que los seguidores de una serie determinada no quieran esperar tanto tiempo hasta poder ver los últimos capítulos y, por ese motivo, recurren a la descarga ilegal de dicha serie a través de Internet, bien sea en la lengua de origen o con unos subtítulos que, aunque no cuentan con una calidad profesional, les bastan para poder saciar su curiosidad sobre cómo prosigue la trama.

Pero no olvidemos que, por norma general, estos aficionados no suelen contar con el permiso de la productora o la distribuidora de dicho producto audiovisual, propietarios de los derechos del material en cuestión y que los subtítulos en sí, generan unos derechos de autor para el traductor responsable de los mismos, así que, de alguna manera, los subtítulos de estos aficionados, estarían perjudicando no sólo a la industria del cine propiamente dicha, fomentando directa o indirectamente la piratería, sino también a los profesionales que se encuentran detrás, incluidos los traductores de subtítulos y de doblaje que, dicho sea de paso, no acostumbran a tener unos ingresos equiparables a los de las grandes estrellas de cine y a los que realmente se hace mucho daño con esta práctica.

Recientemente, en el blog de cultura de El País, se publicó un artículo de Natalia Marcos titulado “Subtítulos por amor al arte”, en el que se hacía referencia al asunto, claro está, no desde la óptica de un traductor audiovisual profesional, pero que invitaba a la reflexión sobre el mismo. Personalmente, la lectura me pareció muy interesante, así que me gustaría compartirla con vosotros: http://blogs.elpais.com/quinta-temporada/2012/06/subtitulos-por-amor-al-arte.html

Que los traductores audiovisuales tenemos que velar por nuestros intereses, está claro, pero a mí me queda la duda de si realmente, bien enfocada la cuestión, los conocidos como fansubbers, podrían hacer una aportación más que interesante a la sociedad, subtitulando aquellos productos que no nos llegarían de otra manera al público general, ya que no se distribuyen por los canales comerciales habituales.

Un buen ejemplo de esto es Eva María Martínez, traductora audiovisual y autora del blog El arte de traducir, en el que trata ampliamente el tema del fansubbing y habla de su propia experiencia como subtituladota “aficionada” de series de manga y anime.

¿Qué creéis? ¿Realmente la práctica del fansubbing está relacionada con el aumento de las descargas ilegales de Internet? ¿No habría un nicho de mercado aún sin cubrir, en el que realmente pudieran hacer una aportación interesante con su trabajo?

¡Espero vuestros comentarios de vuelta!

 


Yolanda Antón Casanova


Licenciada en Traducción e Interpretación por la UPF, especializada en traducción jurídico-económica y científico-técnica en la combinación DE / EN > ES

Alumna del curso de AulaSIC Web 2.0 para traductores

 

Imagen: FreeDigitalPhotos.net

8 comentarios

1 ping

Ir al formulario de comentarios

  1. Ester Capdevila

    Hola, Yolanda:

    Me ha gustado mucho el artículo. Es un tema que desconozco (a pesar de haber visto también alguna película con subtítulos un poco incómodos), pero estoy de acuerdo con lo que comentas: el fansubbing probablemente se podría canalizar de otra manera. Entiendo que, como traductor profesional, es muy frustrante este tipo de intrusismo, pero vamos hacia una sociedad cada vez más participativa. No he podido evitar compararlo con el trabajo de redactores voluntarios que en todo el mundo están actualizando, traduciendo, corrigiendo y ampliando la Wikipedia. Es decir, creo que hay espacio para todos, si se logra organizar y controlar bien.

    Un saludo,

    Ester

    1. Yolanda Antón

      Hola, Ester:

      Muchas gracias por tus comentarios.
      Estoy de acuerdo contigo en que, bien regulado el tema, habría sitio para todos. En la era de internet y de las redes sociales, poco o nada podemos hacer para evitar este fenómeno u otros similares y lo mejor sería que quedasen bien definidos los espacios de cada uno, ¿no crees?

      Un abrazo, estamos en contacto.
      Yolanda

  2. Paula

    Lo que a mí me parece más importante es hacer una distinción ente los foros de fansubbers que se limitan a hacer subtítulos de cosas que si no jamás nos llegarían (pienso especialmente en los especializados en cine asiático, anime y ese tipo de cosas) de los foros de fansubbers que subtitulan series que van a llegar y lo hacen únicamente para que lleguen antes. No porque esté mal intentar la difusión rápida de la cultura, sino porque no se dan cuenta de que en realidad, les están explotando.

    En esos casos, los de las series estadounidenses y demás, lo que suele suceder es que la plataforma que aloja sus subtítulos se está forrando con publicidad, o incluso puede ser que sus subtítulos se usen como base de la subtitulación «oficial» del producto, con lo que mucha gente se está enriqueciendo con su trabajo.

    Por otro lado, el gran problema de los fansubbers es que hacen que un trabajo complicado, delicado y bastante artesanal, parezca algo que puede hacerse en diez minutos y gratis. Evidentemente, los fansubs apenas siguen las normas de la subtitulación profesional y a menudo se saltan a la torera todos los juegos de palabras o los referentes culturales, haciendo que algunas escenas sean imposibles de entender. Pero ese mensaje no llega tanto al gran público, mientras que el mensaje que siempre llega es el de la rapidez y la facilidad, dos mensajes falsos, como puede comprobar cualquiera que se ponga a traducir profesionalmente.

    Pero bueno, no se pueden poner puertas al campo, creo yo, y lo más importante es educar a los consumidores para que sepan que pueden y deben exigir un gran nivel en la subtitulación profesional, y para que sepan también que unos fansubs pueden servir como parche, pero no sustituir a una buena subtitulación, que no cansa los ojos ni el cerebro.

    1. Yolanda Antón

      Hola Paula,

      Primero de todo, me gustaría darte las gracias por leer y comentar mi post. Todos los comentarios son importantes, pero aún más si proceden de una profesional del sector.

      Estoy de acuerdo contigo, en que los fansubbers podrían hacer una valiosa aportación a la cultura, al acercarnos a un tipo específico de producto que, de otra manera, no nos llegaría al no entrar por los canales habituales de comercialización. Pero, me queda la duda de que estos aficionados hagan su trabajo de manera «altruista» o con la única finalidad de «difundir cultura».
      Personalmente, Paula, me cuesta mucho trabajo creer que los profesionales puedan llegar a emplear dichos subtítulos aficionados como base para su trabajo…

      Por otro lado, no sé si sería posible esto, pero creo que podría haber cabida para todos de regularse un poco más dicha práctica y quedando perfectamente claras las áreas de actuación de unos y otros, ¿no crees?

      Como el propio nombre del post indica, la subtitulación es un arte y como tal tenemos que valorarlo y preservarlo, especialmente de prácticas dañinas que van en detrimento de la profesión.

      Un saludo, Paula, estamos en contacto.
      Yolanda

  3. Yolanda Antón

    Hola, Anna:

    Muchas gracias por tu comentario. Te entiendo muy bien cuando dices que no puedes disfrutar igual de una película, si los subtítulos no son profesionales, porque a mí me pasaría lo mismo. Sin embargo, hay mucha gente a la que la calidad de los subtítulos no les importa tanto si, con ello, puede disfrutar de su serie favorita antes de que se distribuya en su país y eso, tienes razón, perjudica a la profesión y favorece las descargas ilegales de producto audiovisual.
    Yo sí que veo que su aportación puede ser valiosa, aunque únicamente en aquellos casos en los que el producto audiovisual no llegue al público de aquí por los canales habituales de distribución, como es el caso de muchas películas asiáticas, por ponerte un ejemplo…

    Un saludo, Anna, estamos en contacto.
    Yolanda

  4. Yolanda Antón

    Hola Alía,

    Muchas gracias por tu comentario.
    Me alegro mucho de que te haya gustado mi entrada.

    En realidad, estamos hablando de traductores aficionados (bueno, en muchos casos no son traductores), que se dedican en su «tiempo libre» y de manera «altruísta» a hacer subtítulos tanto para películas, como para series de TV, con el fin de que el público de una lengua distinta a la original se pueda descargar dicho producto de internet y disfrutar del mismo casi al tiempo que lo hace un espectador del país de origen. Invierten bastante tiempo en esto, por eso he entrecomillado lo del «tiempo libre» y, aunque lo hagan gratuitamente, en parte se ven recompensados ya que su trabajo llega a mucho público…

    Si te gusta la TAV, yo te animo a que sigas por esta vía apasionante de especialización ;-)

    Un abrazo,
    Yolanda

  5. Alía

    Buenos días Yolanda,

    ¡me ha encantado tu artículo! La verdad, no sabía que se practicaba una especie de doblaje realizada por aficionados; siempre he pensado que solamente unos profesionales en su campo tenían acuerdos y contratos con las productoras y distribuidoras para esto. Ya que nunca veo la televisión, ni sigo ninguna serie y, claro está, no las veo ni descargo por internet – desconocía por completo esta problemática actual.

    Gracias!
    Alía

    P.D.: Hace años iba a matricularme en la cátedra del Profesor Toda Iglesia en Salamanca, para esto, para la Traducción Audiovisual! Ahora podríamos ser colegas ;)

    1. Anna Maria Pircher

      Hola Yolanda,

      me gusta tu artículo, está bien estructurado y además trata de un tema muy interesante. Tengo que decir que a mí ya me ha pasado algunas veces de ver películas con subtítulos realizados por aficionados y no podía disfrutarlas como quería porque estaban mal traducidas. Creo que es muy importante que los subtítulos estén traducidos por traductores profesionales y estoy de acuerdo de que, de alguna manera, los fansubbers están perjudicando a los profesionales que se encuentran detrás. Para mí, la práctica del fansubbing puede ser causa del aumento de las descargas ilegales de internet. Aunque no tengo idea en que nicho del mercado pueden hacer una aportación interesante con su trabajo.

      Un saludo

      Anna

  1. El arte de la subtitulación | Tradumetraje

    […] poco, tuve el gusto de publicar un artículo en el blog de @AulaSIC. El artículo habla del fenómeno “fansub” y de su incidencia en nuestra […]

Los comentarios han sido desactivados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies