«

»

Mar 14

Imprimir esta Entrada

¿Dónde se gana el dinero en traducción?

¿Dónde se gana el dinero en traducción? AulaSIC- BlogEste no es un artículo sobre oportunidades de mercado o de lugares mágicos en los que te encargarán traducciones extraordinariamente bien pagadas. No. Se trata de un simple apunte sobre aquellos procesos en los que todavía es posible aumentar la productividad y, en consecuencia, obtener un mayor margen de beneficio en todas y cada una de las traducciones que realicemos.

Llevamos ya varios artículos sobre el control de calidad. Ese es uno de los campos con mayor recorrido económico en la actualidad. Sin embargo, lo que vamos a tratar ahora es algo sobre lo que se ha discutido mucho y sobre lo que nadie ha encontrado una respuesta realmente válida. Nos referimos al tema del conteo.

Desde que la extinta LISA (la asociación, entre otras cosas, responsable del diseño de estándares del mundo de la traducción) anunciara los resultados de un estudio en el que se constataba la total inutilidad de todos los programas de contabilización de palabras. Y eso incluía tanto a los programas de traducción asistida como aquellos específicamente diseñados para el conteo.

El objetivo de ese estudio era el punto de partida de un estándar que debería establecer un antes y un después en la traducción: un estándar de conteo. Estándar que permitiría comparar los resultados entre herramientas.

LISA cerró sus puertas antes de que se llevara a cabo el diseño del nuevo estándar y desde entonces nadie ha vuelto a hablar del dichoso estándar. Y no, no estamos diciendo que esta fuera una de las causas que propiciaron el cierre de la asociación (aunque no afirmemos lo contrario ;-)).

Pues bien, en estas estamos, por lo que seguiremos contando como hasta ahora: mal.

Los procesos de conteo de proyectos de traducción de documentos clásicos como archivos de Word (y su versión maldita de los PDF convertidos) o cualquier otro tipo de archivo de texto o de programa ofimático no suelen presentar mayores problemas que alguna que otra manía fácilmente subsanable.

Por ejemplo: La característica de MS-Word de contabilizar como una sola palabra aquellas que incluyen un apóstrofo. Característica que es fácilmente resoluble con un simple buscar y sustituir del apóstrofo de marras por, de nuevo, un apóstrofo seguido de un espacio en blanco. Problema resuelto.

Sin embargo, el mercado actual cada día incorpora nuevos formatos de documento que, simplemente, mezclan en un mismo archivo caracteres con contenido textual (palabras, por decirlo de una forma genérica, aunque incorrecta) y elementos con carga informativa interna (etiquetas, también por decirlo de una forma genérica, aunque también incorrecta). Empezando por los documentos que se gestionan en los sitios web o en los gestores de contenidos.

Ante este tipo de documentos, los resultados obtenidos en los conteos pueden ser totalmente divergentes de un programa a otro y con una certeza de seguridad tan inexistente como segura.

Sí, y aunque parezca un error de redactado, lo afirmado en la frase anterior es cierto.

Veámoslo con un ejemplo.

Las etiquetas SCRIPT, en el lenguaje HTML, son un receptáculo de instrucciones de programación que posibilitan el desarrollo de opciones no alcanzables con las funcionalidades de resto de etiquetas. En el interior de ese receptáculo puede existir texto traducible. O no. Y eso depende de las necesidades y, por qué no decirlo, de las preferencias y manías del diseñador.

Ante ese elemento SCRIPT, un programa de conteo solo tiene dos opciones: O lo contabiliza o no lo contabiliza. Lo que significa que, o bien contará de menos, o bien contará de más, o contará o no contará el contenido ya sea texto traducible, funciones de programación o, y es la peor y la más probable de las posibilidades, una mezcla de ambos.

Ante esta tesitura no tenemos otra opción que analizar de forma pormenorizada los elementos clave de cada tipo de documento. Y la pregunta es cómo hacerlo.

Todos los programas de traducción asistida disponen de la posibilidad de modificar los procesos de análisis incluyendo comportamientos personalizables. Así pues, si hacemos referencia a SDL Trados Studio, podremos especificar qué comportamiento debe aplicar el sistema ante determinados elementos. Contándolos o no contándolos o, y ese es especialmente una característica muy útil, estableciendo controles sobre el contenido para decidir si se contabilizan o no.

Otro ejemplo.

La etiqueta META del lenguaje HTML probablemente deba traducirse cuando su atributo NAME sea KEYWORDS, o DESCRIPTION y, en cambio, no deba traducirse cuando los atributos NAME sean AUTHOR o ROBOTS. SDL Trados Studio (y la mayoría de programas TAO) permiten configurar el programa para que distinga unos casos de otros y extraiga, exclusivamente, los textos traducibles ignorando el resto.

Este proceso, el de discriminar entre los tipos de información, tiene una doble interpretación. En primer lugar, si no aparece en pantalla durante la traducción, nos ahorraremos la posibilidad de traducir algo que no forma parte del texto sino de la funcionalidad del documento, lo que nos permitirá traducir más rápido y de una forma más segura. Y, en segundo lugar, y por ser un paso previo tiene una mayor incidencia, el hecho de identificar un texto como traducible o no traducible alterará el resultado del conteo, haciéndolo más exacto.

Y, habiendo dejado claro que ajustar el conteo es algo más que conveniente, la pregunta es cómo se hace.

A nivel de programas TAO deberemos modificar convenientemente sus filtros de reconocimiento de archivos. Y cada programa tiene su vía para realizarlo.

Sin embargo, en nuestros cursos de SDL Trados, por ejemplo, solemos introducir un elemento que puede parecer discordante, ya que se trata de otro de los programas del entorno: WebBudget.

Si bien WebBudget es otro programa TAO, posee una característica concebida de una forma muy conveniente para nuestros propósitos: Nos permite aislar de forma extremadamente fácil un elemento determinado (sí, ahora lo moderno es llamar elementos a las etiquetas). Que observamos la existencia de elementos SCRIPT… Extraemos todos los elementos SCRIPT y los analizamos de forma independiente. Que lo que nos preocupa son los atributos ALT de los elementos… pues extraemos únicamente los atributos ALT y los analizamos aparte.

Y con las conclusiones que saquemos podremos decidir modificar nuestro SDL Trados Studio, o nuestro memoQ o nuestro OmegaT o el programa que sea para que trate de una forma determinada un elemento o que, simplemente, lo ignore

Y sí, con el resto de programas se puede hacer lo mismo: Por ejemplo, en SDL Trados Studio podemos realizar un análisis de un documento marcando como no traducibles todas las demás etiquetas (son poco más de un centenar, eso sí, con decenas de atributos) para observar el impacto de dicho elemento en el conteo. Sin embargo, este proceso llevará tiempo, bastante tiempo. Por el contrario, Web Budget lo hace de forma mucho más simple y rápida. Eso sí, el protocolo tiene un fallo: solo permite hacerlo con documentos únicos… lo que nos ha obligado a introducir otra herramienta, en este caso Simple File Joiner; que primero agrupa todos los documentos en un único archivo.

En consecuencia, nuestra propuesta en los cursos de conteo o de herramientas, cuando enfocamos el tema de los presupuestos siempre recomendamos realizar el conteo con, al menos, dos herramientas diferentes, comparar los resultados y determinar qué correcciones deben aplicarse a los resultados de cada programa.

Otro ejemplo.

En un proyecto de unas 250.000 palabras, las diferencias entre Trados, DéjàVu y WebBudget llegaban a poco más de 26.000 palabras Después de aplicar correcciones para corregir las desviaciones que cada programa generaba por su lado, el conteo final difería en solo 1.000 palabras. Un error del 4 por mil es tolerable, un error del 10% no lo es.

En función del tipo y del tamaño del proyecto el uso de más de una herramienta es necesario. Y mientras nuestras herramientas no mejoren en este aspecto en proyectos de una cierta envergadura será imprescindible.

Y otro ejemplo más.

En los dos últimos grandes proyectos en los que hemos participado como asesores (proyectos de varios millones de palabras) el ajuste de los análisis nos ha permitido considerar rentables propuestas a cliente final por debajo de los 2 o 3 céntimos por palabra. Y remarco lo de RENTABLES, ya que eso incluye tanto a las agencias que coordinaban los proyecto como a los traductores que se subcontrataban.

Finalmente, y si de resumir lo dicho se trata, disponer (y dominar) el proceso de conteo de una segunda herramienta permite soslayar el riesgo de equivocarnos si solo nos ceñimos a los resultados de nuestra herramienta de trabajo.

Y recordemos que los errores siempre tienen consecuencias: Si presupuestamos de menos estamos haciendo un “descuento” extra al cliente (o, dicho de otra forma: trabajando más por menos) y si presupuestamos de más… el día que el cliente se dé cuenta de ello lo acabaremos perdiendo.

Por cierto. En el estudio al que nos referíamos al principio del artículo el resultado fue que las diferencias llegaban al cuarenta por ciento (40%) entre programas, sin que pudiera establecerse una categoría clara entre buenos y malos contadores. Vamos, que donde un programa decía 10.000 otro encontraba 14.000. Y esos mismos programas, en el siguiente proyecto, igual repetían la diferencia… pero al revés.

Y sí, hay otros programas parecidos a WebBudget. Pero este último nos cae más simpático. Cuestiones personales J.

Y por si alguien ha empezado por el final.

El resumen: si tienes un proyecto que te va a suponer un par de días de trabajo, o como mucho una semana, puedes pasar de afinar en esta fase. Si tu trabajo te va a llevar entre una semana y un mes, plantearte un conteo inicial más exhaustivo puede depararte una sorpresa. Una sorpresa positiva. Y si tu proyecto es un proyecto de envergadura, la sorpresa te la vas a llevar si no realizas ese conteo antes de aceptarlo. Y, ahora, la sorpresa sería francamente negativa.

.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.