«

»

May 16

Imprimir esta Entrada

En la era inalámbrica… y tendiendo cables

tele2

Foto de Crew, en Unsplash

Las recientes ediciones del Mobile World Congress celebradas en Barcelona no hacen sino corroborar de forma reiterada que vivimos tiempos de cambio en las telecomunicaciones.

El diario Expansión, que informa sobre asuntos de economía y mercados, recogía en un artículo, el pasado mes de febrero, las tendencias principales de la tecnología móvil que se podían identificar a raíz de las primeras presentaciones y anuncios del mencionado congreso. Según el rotativo, estas pueden agruparse en ocho:

 

1.    Realidad virtual y wearables
2.    Tabletas profesionales
3.    Conectividad 5G
4.    ESIM
5.    Internet de las cosas
6.    Coche conectado
7.    Mobile Connect
8.    Pagos móviles

No cabe duda de que una de las que más atrae la atención del público de a pie es la primera. Pero ¿qué son los wearables? y ¿cómo debemos llamarlos en castellano?

Por lo que respecta a la primera pregunta, diremos que se trata de dispositivos tales como gafas, relojes, pulseras, anillos, calzado o incluso tatuajes que permiten que la denominada «tecnología inteligente» pueda llevarse puesta como un complemento o una prenda. Con ellos se puede, por ejemplo, enviar un mensaje, realizar un pago, saber cuando empieza un acto, grabar un vídeo, conocer el consumo diario de calorías, controlar el estado de salud de un paciente y tantas otras cosas que aún no podemos ni imaginar.

La traducción del término anglosajón ha suscitado muchas dudas y hoy se cuenta con un grupo variopinto de propuestas:

ponibles, vestibles, llevables, dispositivos inteligentes, prendas inteligentes, tecnoaccesorios, etc.

La Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA, en un intento por solucionar el embrollo sugiere recurrir al adjetivo «ponible» para referirse a la tecnología incorporada en los dispositivos y al prefijo «tecno-» y a los adjetivos «tecnológico» e «inteligente» para referirse a una prenda o un complemento concreto. El problema es que, para cuando la Real Academia Española decida tomar cartas en el asunto, tal vez no quede otra opción que incluir wearable como antes hizo con web, software o hardware.

Figura 7 de la patente US 5003300 A Head mounted display for miniature video display system

Figura 7 de la patente US 5003300 A Head mounted display for miniature video display system

 

Llegados a este punto, tal vez os cueste ver qué relación guarda todo esto con el título de la entrada. Con gafas inteligentes o sin ellas, la veréis pronto… pero cada cosa a su tiempo.

La rapidez con que se suceden los cambios en las telecomunicaciones obliga a buscar denominaciones para nuevos conceptos. Entonces, el traductor no solo debe estar al día respecto de estos cambios, sino también de las nuevas acuñaciones que generan.

A su vez, los cambios plantean a las empresas nuevos retos y nuevas necesidades que deben afrontar y que luego se plasman en informes técnicos, catálogos de productos, especificaciones técnicas, manuales de instrucciones, solicitudes de patentes, artículos de opinión y reseñas entre otros.

En este contexto sería ideal poder tejer una red que abarcara, cuando menos, a traductores y lingüistas en general, a instituciones u organismos encargados de velar por el uso del lenguaje y normalizarlo y a las personas o empresas dedicadas al sector…. y tender cables para la comunicación.

Hemos hablado de patentes, y no conviene pasar por alto un dato significativo y bien conocido en la literatura especializada: la importancia de estas como indicadores fiables para medir los progresos de las actividades de investigación y desarrollo tecnológico. ¿A dónde queremos ir a parar con esto?

La tecnología de comunicación digital es uno de los campos que ha experimentado mayor crecimiento en los últimos veinte años. Como revelan los informes más recientes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre presentaciones de solicitudes de patentes a nivel mundial, las solicitudes relacionadas con la comunicación digital se encuentran entre las más numerosas.

En este mismo sentido, la web de la OMPI ofrece además un completo análisis sobre la evolución de la tecnología ponible, cuyas conclusiones son de lo más prometedoras: todos los indicios auguran un futuro lleno de prosperidad.

Terminaremos la entrada con un ejercicio de lógica. Si el número de solicitudes de patentes del campo de las telecomunicaciones crece, significa que la información que se necesita comunicar también crece. Entonces, dado que la mayor parte de publicaciones son en inglés, es lógico esperar que las traducciones correspondientes muestren esa misma tendencia.

En resumidas cuentas, el panorama no puede ser más alentador para el traductor especializado, suficientemente preparado para desempeñar un papel crucial «tendiendo cables» en la era inalámbrica.

.

Núria de Andrés

Tutora del curso Traducción técnica de telecomunicaciones de AulaSIC

 

.

2 comentarios

1 ping

  1. Patricia Brenes

    Muy interesante y cierto. Yo hace poco escribí en mi blog sobre el futuro de la terminología y el Internet de las cosas. Bueno, en realidad fue un artículo como invitada en el blog de Translation Zone, pero yo lo tengo también en mi blog. No soy experta en el tema pero me encanta conocer todo lo nuevo que pueda surgir de las nuevas tecnologías y las perspectivas que ofrecen en nuestra profesión. Va el enlace por si les interesa leerlo:

    http://inmyownterms.com/the-future-of-terminology-in-the-internet-of-things/

    Patricia

    1. AulaSIC

      ¡Fantástico, Patricia! Gracias por visitarnos.

      Tu artículo es el complemento ideal para nuestra entrada del blog, pues “Internet de las cosas” (IoT), cada vez más en boca de todos, formará parte pronto, si es que no lo hace ya, de nuestra realidad cotidiana. Una realidad que habrá que describir, explicar… y traducir.

      Ayer bromeaba con un amigo sobre mi entrada. Tras leerla, hizo como si no entendiera nada y me preguntó que qué eran los dichosos wearables. Sin querer ser exacta a propósito, le respondí “cualquier cosa a la que puedas llamar smart”.

      La celeridad con la que se suceden los cambios en la tecnología puede provocar situaciones como la anterior. Los traductores técnicos podremos aportar nuestro granito de arena en el momento oportuno si, como tú, con la curiosidad siempre por delante, tratamos de mantenernos en la avanzadilla del progreso.

      Núria de Andrés

  1. Wearable, ¿cómo traducirlo? – Montero Traducciones

    […] Fuente: Aulasic […]

Los comentarios han sido desactivados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.