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Abr 29

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Un oficio en construcción: De la brecha al descalabro digital

Cálamo&Cran

Estimado traductor, la evolución te persigue. No está mal ser un pinzón de Darwin o un koala o un panda, pero tu supervivencia está llegando al límite. Un traductor o un grupo de traductores que se aíslen no se convierten en una subespecie que podamos proteger y visitar en un zoo: el traductor aislado se extingue.

Yo me quedo aislado casi sin darme cuenta; no porque suba el nivel del mar y mi casa se convierta en una isla (lo agradecería mucho), sino porque trabajamos en un entorno frágil y digital que muta y cambia a diario. Mis procedimientos y recursos pueden quedarse desfasados en un semestre. Qué decir si pasas dos años sin actualizarte: la brecha digital se convierte en un abismo que cada vez es más difícil saltar. Porque hoy, en este mundo geek, la brecha digital no se origina por que tengamos dificultad para conseguir tecnología actualizada, sino del uso que hacemos de los programas que ya tenemos instalados.

La evolución no produce un cambio monstruoso de un día para otro (excepto con Office 2007) sino que va sumando día a día pequeños cambios que se acumulan: no sabes por qué pero un día Facebook se volvió imprescindible cuando hace cinco años era una mera propuesta como lo era Google Wave (que en gloria esté). Y uno está demasiado ocupado con todo su trabajo y tareas cotidianas como para probar suerte con un nuevo Google +, con Lift, Pheed o Swipp: quedará el que sobreviva y tendrás que adaptarte a él.

Tenemos un problema: no podemos predecir los cambios ni probarlo todo, pero tenemos que estar al día. Optar por aprender un nuevo proceso exige una inversión, pero con el contrasentido de que es una apuesta en la que no que queremos riesgos. Al mismo tiempo tenemos que desconfiar del resplandor de la novedad: nuevas plataformas y versiones de programas, costosos, que tenemos que saber si aportan verdaderas mejoras antes de lanzarnos a instalarlas. ¿Cuántas personas decidieron voluntariamente instalarse la versión  X de Reader o de Office 2007? Son cambios que llegan impuestos en tu nuevo ordenador o en tu puesto de trabajo que te obligan, contracorriente, a hacerte un hueco para descubrir dónde se ha escondido todo lo que ya utilizabas correctamente.

Por eso aparecen gurús y artículos sobre-las-10-cosas-que-debes-saber. Echar un vistazo ayuda, pero llega el momento de tomar la decisión: debes evaluar si la inversión en aprendizaje, adquirir nuevo software o una nueva versión te van a aportar realmente un aumento significativo de tu productividad.

Pienso también en quienes comienzan a formarse en la profesión: empiezan a estudiar según un plan curricular planificado hace cinco años, como poco. Desde luego hay materias que no cambian, pero todo lo que tiene que ver con recursos para aumentar la productividad está ligado a la informática y a la web. Y hace cinco años el mundo era otro. A lo largo de los siguientes cuatro años  en los que se formen, los recursos de nuestro sector habrán vuelto a cambiar.

Ese es nuestro entorno salvaje en el que evolucionamos: un mundo cambiante en el que no puedes quedarte aislado, rodeado en una tromba de novedades que no nos permiten  ver con claridad cuál es el mejor camino a seguir, en el que la diferencia entre aceptar uno u otro camino puede suponer un desembolso inútil o dar un salto cualitativo. Y no podemos parar.

Por eso he confiado siempre en aquellos que han demostrado sensatez y experiencia, personas que no se dejan impresionar por el brillo de la novedad, que prueban y testean nuevas versiones para saber si hay una verdadera mejora o no es más que un mero cambio estético.

A lo largo de estos años de formador he comprobado que hay otros profesionales, como los de AulaSIC, con los que comparto estos criterios; profesionales a los que recurrir cuando tienes dudas o cuando tu conocimiento sobre tu materia llega a las lindes de otras aún más específicas: ese es el momento de dejar paso a otros expertos que sepan orientar adecuadamente a mis alumnos.

Hace poco, tras reunirnos las dos empresas, descubrimos que compartíamos este criterio. Por eso, casi sin darnos cuenta, hemos descubierto que existe un paso donde fluyen futuros profesionales que se han ido formando entre AulaSIC y Cálamo&Cran. Así, hemos sido corresponsables de la preparación de estas personas para incorporarse al mundo laboral, las hemos dotado de los mejores recursos para adaptarse en nuestro ecosistema de edición y traducción. Y tengo que decir que han salido bastante bien preparadas. Antonio Martin

Por eso, AulaSIC y Cálamo&Cran hemos decidido reforzar ese camino entre los dos centros de formación, hacerlo aún más seguro y de mayor confianza. Porque aunque mantenemos nuestra independencia y sana competencia, vamos a compartir esfuerzos en nuestro objetivo común: conseguir que quien se forme en Cálamo&Cran y AulaSIC esté preparado realmente para vivir de su profesión (y no solo sobrevivir) en un mercado laboral más exigente que nunca.

Estamos en un tiempo de cambio; es un momento para evolucionar.

Antonio Martín

Cálamo&Cran

 

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